
PROGRAMA PARA ENFERMOS TERMINALES
Consejos
Cuando se acerca el fin de nuestra vida, debemos
cuidadosamente revisar todos los errores y los aciertos
que hemos tenido.
El momento de la muerte es el momento en que podemos invocar los Santos Nombres de Dios e implorar por su misericordia.
Uno debe vivir cada momento como si fuera el último.
Las señales de peligro que nos da nuestro cuerpo deben servirnos para vivir en lo interno, en lo sustancial y verdadero y no en lo superficial y efímero.
El alma es eterna.
Dejar este cuerpo es como cambiar un vestido por otro; quienes aceptan esta
verdad no desean más vestidos materiales.
Aún estando muy enfermos podemos dar esperanza y ayuda a muchas otras personas.
Cada segundo de nuestra existencia tiene un gran valor, porque cada segundo de nuestra
existencia podemos servir al Creador.
Nadie puede salvar su cuerpo material, sin embargo debemos cuidarlo y alimentarlo de forma
bondadosa, sin violencia, pues nuestro cuerpo es el templo de nuestro espíritu.
Cuando hables no hables de cosas inútiles. Observa que lo que digas sea bueno, sea verdadero
y no haga daño a nadie. Usa tu voz para dar esperanza, conocimiento y para alabar a quien te ha
dado la vida y todo lo que te sostiene.
Envejecer y morir son experiencias necesarias para que uno pueda realizar que esencialmente
no somos este cuerpo.
Vive una vida saludable y pura.
La vida sencilla y el pensamiento elevado es una verdadera riqueza.
Quien siempre desea bien para los demás y no duda en esforzarse para ayudar a otra persona casi
no se da cuenta de las deficiencias que puede tener en su propia salud.
Cuando uno se aproxima a dejar el cuerpo, uno debe desear la compañía de personas y elementos
que lo hagan recordar a Dios.
Existen muchos elementos de acuerdo a la fe de una persona que le pueden ayudar muchísimo
cuando llega el momento de abandonar el cuerpo: libros sagrados, mantras, aguas purificadas,
plantas sagradas, consejos que lo recuerden a Dios, etc.. Los kids de Casa de la Sabiduría son
preparados para animar a las personas a intensificar su espiritualidad a cada momento.
La muerte es nuestra amiga, pues a través de ella podemos avanzar a la siguiente etapa de
nuestra evolución.
Así como muchos están naciendo al mismo tiempo muchos están muriendo. La persona inteligente
no se perturba ni con el nacimiento ni con la muerte.
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