• El vinculo familiar representa un compromiso de corazón.
  • Los momentos difíciles y los obstáculos que se presentan en nuestra vida nos obligan a despertar espiritualmente y a crecer en esa dirección.
  • Cuando hablamos de familia, hablamos de nuestros padres, hermanos, nuestra esposa e hijos. También hablamos de nuestra familia espiritual, de nuestra familia global, pues todos somos hermanos, hijos del mismo Creador.
  • Todos los animales son también nuestros hermanos, nuestra familia, y debemos comunicarnos con ellos en términos bondadosos.
  • Para vivir debemos ver morir nuestros intereses egoístas, nuestro orgullo y convertir nuestra vida en un instrumento al servicio de los demás.
  • Podemos observar varios tipos de actitudes, entre ellas, la explotación, la indiferencia y la dedicación. De estas tres, obviamente el ser humano esta destinado a la dedicación y al servicio a la causa común, que es el amor universal.
  • La actitud de explotación e indiferencia son los enemigos del amor y de la sinceridad.
  • No te lamentes si has tenido que vivir difíciles circunstancias materiales. Agradece que tienes un nivel de conciencia que te permite reconocerte como hijo de Dios y poder servirle.
  • Agradece a la Vida por cada nuevo día que te permite vivir y por tener la oportunidad de crecer.
  • La humildad es la riqueza de los sabios.
  • Enseña con tu ejemplo. Se estricto contigo mismo y misericordioso con los demás.
  • Recuerda que tienes la obligación de entregar a los demás todo lo bueno que has recibido.
  • No esperes de los demás más de lo que te pueden voluntariamente ofrecer.
  • Respeta la propiedad ajena.
  • No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hagan a ti.
  • Ofrece a los demás con amor, aquello que te gustaría que te ofrezcan a ti.
  • El tener conciencia nos permite arrepentirnos de nuestros errores.
  • Para mantener una familia unida y fortalecida por el amor, debemos buscar la asociación y el consejo de personas que nos inspiren con su ejemplo y su sabiduría.
  • Agradece a tu familia por todo lo bueno que te ha ofrecido, y no olvides de poner a Dios en el centro de tu hogar.
  • No hay nada que El Señor Supremo no pueda resolver y armonizar.
  • El egoísmo solo puede causar tristeza.
  • Si quieres vivir rodeado de bondad, nunca incurras en la violencia ni en la mentira.