
“Dad y se os darà”, porque la medida que
empleareis con los demás, esa misma se os
aplicará” Evangelio Según San Lucas 6.38
La conexión entre el acto de DAR y la
prosperidad es la expresión de la Ley
Universal. Lo que damos, sea generosidad
o indiferencia, lo recibimos de vuelta.
La inútil competencia por tener más que los
demás, así como el temor de mañana no
tener, no son sino síntomas de la ausencia
que sufrimos de la verdadera riqueza:
la riqueza del corazón.
“Mirad las aves del cielo, no siembran ni siegan, ni juntan en graneros, y vuestro Padre Celestial las alimenta”. Evangelio Según San Juan 6.34

El falso concepto del éxito y progreso crea la tendencia de acumular excesivamente todos los recursos: ropa, vehículos, casas, dinero.
ESTAMOS BUSCANDO LA FELICIDAD POR EL CAMINO EQUIVOCADO.
La posesión más grande que tiene el hombre LA LIBERTAD. |